Es el derecho que tiene toda persona, también las personas mayores a las que atendemos, de mantener sus vidas y actos personales fuera de la vista del público o de controlar el flujo de información sobre sí mismos. Derecho que ha de ser considerado como irrenunciable, inalienable e imprescriptible. El respeto de este derecho en el desempeño de nuestro trabajo puede contemplarse en múltiples acciones, como por ejemplo: - Respetando a la persona y sus situaciones vitales, sin emitir juicios - Aplicando protocolos de actuación. - Respetando y salvaguardando los momentos de aseo personal, curas, cambios posturales o de pañales,...; para ello podemos cerrar la puerta, utilizar biombos o cortinas, etc. - Creando espacios para la coordinación entre profesionales que eviten la transmisión de información “de pasillo”. - ...
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