Si ya de por sí el ejercicio físico es útil en cualquier edad por los beneficios que ello comporta para la salud física y psíquica del ser humano, en esta enfermedad es indispensable Los ejercicios pueden ayudar a la persona a mantenerse calma, a dormir mejor, y a conservar sus habilidades motoras. Aún en las etapas finales de esta enfermedad hay que animar y ayudar a las personas a caminar. Esto prevendrá problemas innecesarios de salud 1ª Fase .- En la primera etapa de esta enfermedad en que la movilización es autónoma, son ejercicios recomendables: montar en bicicleta, jugar a la petanca, nadar o simplemente caminar alrededor de dos horas por la mañana y dos horas por la tarde, de una forma relajada, sin prisas, evitando grandes esfuerzos, aprovechando para reconocer lo que está viendo o lo que está haciendo, comunicarse con otras personas, cruzar la calle, describir el entorno, c...